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NRV 2.ª · Inmovilizado material

Determina por cuánto entra un activo material en el balance, cómo se reparte ese valor a lo largo de su vida útil y qué ocurre cuando vale menos de lo que dicen los libros o cuando sale del patrimonio.

Valoración inicial

Los bienes del inmovilizado material se valoran por su precio de adquisición o por su coste de producción, incluyendo:

  • El importe facturado por el vendedor, deducidos descuentos y rebajas.
  • Los gastos adicionales hasta la puesta en condiciones de funcionamiento: transporte, seguros, instalación, montaje, aranceles y honorarios profesionales.
  • Los impuestos indirectos no recuperables, como el IVA soportado no deducible.
  • La estimación inicial del valor actual de las obligaciones de desmantelamiento, retiro o rehabilitación del emplazamiento.
  • Los gastos financieros devengados antes de la puesta en condiciones de funcionamiento, cuando la financiación sea específica o genérica directamente atribuible y el activo necesite más de un año para estar listo.

No forman parte del coste los gastos de formación del personal ni las pérdidas iniciales de explotación, y los costes indirectos solo se incorporan al coste de producción en la proporción que corresponda al periodo de fabricación.

Valoración posterior

Coste menos amortización acumulada menos deterioros. La amortización se dota de forma sistemática en función de la vida útil y del valor residual, atendiendo a la depreciación que normalmente sufran por funcionamiento, uso y disfrute, sin perjuicio de la obsolescencia técnica o comercial. Se amortiza cada parte del activo con coste significativo y vida útil distinta de forma independiente.

Los terrenos no se amortizan, salvo que incorporen costes de rehabilitación, y las grandes reparaciones se amortizan de forma diferenciada durante el periodo que media hasta la siguiente.

Deterioro y baja

Al cierre, cuando existan indicios, se compara el valor contable con el importe recuperable, el mayor entre el valor razonable menos costes de venta y el valor en uso. La diferencia se reconoce como pérdida por deterioro, reversible si desaparecen las causas, con el límite del valor contable que el activo tendría de no haberse deteriorado.

La baja se produce por enajenación, disposición por otra vía o cuando no se espera obtener beneficios futuros. El resultado se recoge en las cuentas de los subgrupos 67 o 77.

Esta página explica el tratamiento general previsto en el Plan General de Contabilidad (Real Decreto 1514/2007, con sus modificaciones posteriores) y en la normativa tributaria española vigente, y no sustituye al análisis del caso concreto. Los tipos, límites e importes se revisan con frecuencia y existen especialidades autonómicas y forales: antes de contabilizar o de declarar conviene verificar la redacción aplicable al ejercicio. Consúltenos su caso.

¿Se puede cambiar la vida útil de un activo?

Sí, y a veces se debe. Un cambio en la estimación de la vida útil o del valor residual es un cambio de estimación contable, con efecto prospectivo: se ajusta la amortización de los ejercicios siguientes sin recalcular los anteriores. Hay que justificarlo e informarlo en la memoria, porque su efecto sobre el resultado puede ser relevante.

¿La amortización contable coincide con la fiscal?

No necesariamente. La deducibilidad de la amortización exige que responda a la depreciación efectiva, y la Ley del Impuesto establece tablas y métodos admitidos, además de supuestos de libertad de amortización y de amortización acelerada. Cuando el ritmo contable y el fiscal difieren, aparece una diferencia temporaria que genera impuesto diferido.

¿Tiene una duda contable o fiscal que no termina de cerrar?

Plantéenosla. Somos el equipo al que llaman decenas de asesorías, gestorías y departamentos financieros cuando aparece una operación que no está en el manual: una permuta, una escisión, un deterioro discutible, una subvención con condiciones, un criterio de deducibilidad que puede caerse en una comprobación. Le respondemos por escrito, con la norma y la doctrina citadas, y si hace falta nos sentamos con su equipo.