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Segunda opinión contable y fiscal

Hay decisiones que, una vez que entran en unas cuentas anuales depositadas o en una autoliquidación presentada, cuestan mucho más de deshacer que de contrastar antes. Una segunda lectura cuesta una fracción de lo que está en juego y, con más frecuencia de la que parece, encuentra algo.

Cuándo pedirla

  • Antes de formular las cuentas anuales. Especialmente si el ejercicio incluye una operación relevante o una valoración discutible.
  • Antes de presentar el modelo 200. Los ajustes extracontables y las deducciones aplicadas son el foco natural de una comprobación.
  • Antes de firmar una operación. Compraventa, reestructuración, entrada de socio, aportación no dineraria o venta de un inmueble.
  • Cuando el criterio recibido sorprende. Si la conclusión no encaja con lo esperado, conviene entender por qué antes de aplicarla.
  • Cuando hay mucho dinero en un solo ajuste. Una deducción, un deterioro o una exención de importe alto merecen contraste.
  • Cuando quien propone la operación es quien la va a ejecutar. No es sospecha: es higiene.
Qué no es una segunda opinión

No es una auditoría, no es una revisión completa de la contabilidad y no es una descalificación del asesor original. Es un contraste acotado a una cuestión concreta, con una conclusión clara: se comparte el criterio o no se comparte, y por qué.

Qué se entrega

Un documento con cuatro partes. Primera: si se comparte la conclusión recibida, dicho sin ambigüedad. Segunda: los matices, riesgos o alternativas que el análisis original no contempla. Tercera: el respaldo normativo y doctrinal, con las consultas del ICAC o de la Dirección General de Tributos que resulten aplicables. Y cuarta: una recomendación concreta sobre qué hacer, incluyendo el asiento o el ajuste si procede modificarlo.

Lo que no incluye es una crítica al primer asesor. En la mayoría de los casos el trabajo original es correcto y la segunda opinión sirve para confirmarlo, que también es un resultado útil: permite tomar la decisión con seguridad y justificarla ante socios, ante un consejo o ante una entidad financiera.

Esta página explica el tratamiento general previsto en el Plan General de Contabilidad (Real Decreto 1514/2007, con sus modificaciones posteriores) y en la normativa tributaria española vigente, y no sustituye al análisis del caso concreto. Los tipos, límites e importes se revisan con frecuencia y existen especialidades autonómicas y forales: antes de contabilizar o de declarar conviene verificar la redacción aplicable al ejercicio. Consúltenos su caso.

Preguntas frecuentes

Sobre la segunda opinión

¿Hay que decírselo al asesor actual?

No es obligatorio. Cuando la relación es buena, comunicarlo con naturalidad facilita el trabajo, porque permite acceder al expediente completo y a los papeles de soporte. Cuando la revisión es previa a decidir si se continúa con ese asesor, es normal no hacerlo. Se respeta la decisión del cliente en cualquier caso.

¿Y si el criterio contrastado coincide con el original?

Es el resultado más frecuente y no es dinero perdido. Se toma la decisión con mucha mayor seguridad y se dispone de un documento que la sostiene si alguna vez hay que explicarla. En materias donde la Administración puede discrepar, tener dos análisis coincidentes anteriores a la operación tiene valor probatorio propio.

¿Podéis después llevar el asunto vosotros?

Solo si el cliente lo pide expresamente. El encargo termina con la entrega del criterio. Precisamente para que la opinión sea creíble, no se plantea como una vía de captación: si la conclusión es que el planteamiento original era correcto, así se dice y ahí acaba el trabajo.

¿Tiene una duda contable o fiscal que no termina de cerrar?

Plantéenosla. Somos el equipo al que llaman decenas de asesorías, gestorías y departamentos financieros cuando aparece una operación que no está en el manual: una permuta, una escisión, un deterioro discutible, una subvención con condiciones, un criterio de deducibilidad que puede caerse en una comprobación. Le respondemos por escrito, con la norma y la doctrina citadas, y si hace falta nos sentamos con su equipo.